EFECTOS TRIBUTARIOS EN EL 2020

A mediados de marzo, el Presidente Constitucional de la República, emitió el Decreto de cierre del país, y dentro de ellas las actividades productivas. Con escasas excepciones algunas empresas continuaron operando. Sin embargo, los efectos del confinamiento causaron el cierre definitivo de varias compañías. Actualmente, sin restricciones, una buena cantidad de negocios no están operando al cien por ciento, debido al distanciamiento social, que obligadamente debe prevalecer en los centros de trabajo y tal forma de laborar ha influenciado en que las ventas o prestaciones de servicios no se estén realizando en su totalidad, causando disminución en la captación de efectivo.

Con este panorama, el tema impositivo está impactando negativamente las finanzas de una buena cantidad de empresas, y seguramente estos efectos tributarios también estarán presentes en el 2021. La falta de liquidez para enfrentar el pago de los tributos ha forzado a pagos extemporáneos, con las consecuencias de desembolsos adicionales consistentes en sanciones e intereses. Así mismo, el efecto de la ley del Impuesto de Solidaridad (ISO) debido a que su cálculo es sobre los ingresos brutos o el total del activo del año anterior, el que sea mayor, aunque en el 2020 no existió la actividad mercantil o bien haber disminuido sustancialmente las operaciones, las empresas siguieron pagándolo.

Para los contribuyentes que en los meses de enero a marzo tuvieron un movimiento normal y por ende pagaron el impuesto sobre la renta (ISR), conforme al resultado de ese trimestre, y por los efectos económicos del Covid-19, algunos cerrarán con pérdidas, estarán reportando pago en exceso y no pueden disponer de él en forma inmediata, sino que deben solicitar su devolución o acreditamiento a la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), gestión que es sumamente tardada y en el mejor de los casos se estaría recibiendo la resolución entre tres y cuatro años.

Las empresas que operaron con normalidad hasta el año 2019 y que han obtenido ganancias, pero que en el año 2020 cierran con pérdidas, en el siguiente período fiscal tendrán el problema financiero de desembolsar el ISO. De igual manera en el caso del ISR que las empresas efectuaron pagos trimestrales y que al final del año cierren con pérdidas, les quedará impuesto a favor y como la legislación tributaria no contempla mecanismo de acreditarlo inmediatamente, tendrán que pagar el impuesto de los trimestres del 2021. Esto se debe a que, las normas de la ley del Impuesto de Solidaridad y la regulación de los pagos trimestrales, se establecieron en momentos en que la actividad productiva y económica se desarrollaban de manera normal, pero esto ha cambiado, por lo que en las actuales circunstancias las reglas del juego deberían modificarse y quedar acordes a la situación actual.

El Impuesto de Solidaridad merece modificarse a efecto de establecer que en el caso de obtener pérdida del año anterior, el contribuyente quede exento del pago en el ejercicio fiscal siguiente, así mismo aclararse que los pagos extemporáneos son acreditables. Por otra parte, los pagos trimestrales, ameritan incluirse en la ley, la opción de aplicar la cuarta parte del impuesto del año anterior y así mismo considerarse que los pagos en exceso se puedan utilizar al día siguiente de presentada la declaración jurada anual.

Conforme a la Constitución Política de la República, corresponde al Organismo Legislativo la emisión y modificación de leyes tributarias, por lo que está en manos de los señores diputados legislar al respecto.

 

Por Lic. Oscar Chile Monroy
Consultor en impuestos y defensa fiscal

Socio de MGI CHILE MONROY Y ASOCIADOS, S.C.