NUEVA ERA, NUEVAS HABILIDADES, ¿ESTÁ USTED PREPARADO?

Cambios a gran velocidad e impredecibles

Siempre fue muy fácil escuchar o incluso decir, el cambio es lo único constante en la vida, pero ¿Quién estaba preparado para un cambio tan inesperado y de duración indeterminada?  ¿Cuántas matrices de riesgos contemplaron una pandemia?  ¿Alguien pensó que los hábitos de consumo, de un día para otro, serían totalmente distintos?  ¿Algún departamento de Talento Humano contempló necesitar líderes que tuvieran las habilidades de coordinar equipos temerosos y desconcertados?   La respuesta es que, la mayoría de las empresas, por no decir todas, no estaban preparadas para esta situación disruptiva.

Todas las industrias están afrontando cambios a gran velocidad, que los llevan a plantearse distintos escenarios, teniendo como posibilidad real que, inesperadamente todo continúe dando giros impredecibles.

El gran reto que esto nos plantea es desarrollar la habilidad de tener una mentalidad adaptable, una clara consciencia de si mismo y la inteligencia emocional para poder afrontar de la mejor manera esta crisis.

Estructuras fortalecidas en un entorno incierto y complejo

Tener una estructura fuerte es necesario para poder enfrentarse a la incertidumbre de no saber de qué formar seguirá presentándose cada situación, por lo que este es el momento en el que las empresas deben potencializar las habilidades de su personal, así como desarrollar en ellos aquellas en las que se encuentra una brecha con las necesidades actuales.  

Sólo las empresas que logren el compromiso de su gente, que estén cercanas observando y motivando a que el cambio suceda, serán aquellas que habrán sobrellevado una situación con un entorno muy complejo y habrán aprendido una enseñanza que las mantendrá firmes desde sus cimientos.

Liderazgo con visión y agilidad

Todos los líderes están siendo probados en su capacidad de mantener a sus equipos con la visión clara, enfocados en el servicio al cliente, con una comunicación asertiva y constante y siempre viendo al futuro, más allá de las circunstancias.

Es por ello, que la agilidad en el aprendizaje no es opcional, cada líder debe inspirar lo suficiente, para que todos sientan la necesidad de aprender constantemente, a estar abiertos a desarrollarse en las nuevas competencias y a deshacerse de aquellas creencias limitantes que le imposibiliten a seguir avanzando al ritmo que esta nueva era demanda.